Imprimir
Enviar
Territorio y clima
Su localización costera y, en consecuencia, la baja altitud de sus tierras, determinan en buena medida la configuración del relieve sadense, lo que influye también en la bondad de un clima que hace de Sada un destino turístico ideal para cualquier época del año.
Sada presenta un relieve bajo y relativamente suave (aproximadamente el 60% de su superficie se encuentra por debajo de los 100 metros), con un ligero basculado hacia la ría de Betanzos. Su parte occidental está compuesta de materiales duros, mientras que el resto del ayuntamiento está ocupado por aluviones continentales y sedimentos marinos en el litoral.
La costa, relativamente baja en algunos tramos y con acantilados en otros, muestra claramente la erosión diferencial, con gran abundancia de salientes y playas, que coinciden con las zonas de mayor o menor resistencia de la roca. En el litoral de la parroquia de Carnoedo se suceden varias puntas más, a medida que se avanza hacia el sur, la línea de costa es cada vez más suave.
Destacan, en su litoral, las puntas de
Fontán y
Pereiros y las ensenadas de
Cirro,
Lourido y
Sada. Entre sus alturas más importantes se encuentran los macizos del
Espírito Santo, de
Castelo,
Pé de Muíño y
Muíño.
En lo que respecta a su hidrografía, la mayor parte del municipio está regada por los ríos de
A Ponte y
Samoedo, ambos tributarios del río
Maior, y por riachuelos que desembocan directamente en el mar. Por la parte occidental también discurren pequenos arroyos que llevan sus aguas al vecino ayuntamiento de Oleiros. Cabe destacar también el lugar de
As Brañas, con un importante humedal con lagunas y junqueras.
Clima
El clima es oceánico húmedo, muy suave, y caracterizado por temperaturas moderadas a lo largo del año, que rondan los 14º C de media anual, y unas precipitaciones alrededor de los 1.000 milímetros. Las heladas son prácticamente inexistentes y la oscilación térmica muy poco marcada (9º C), debido a que el ayuntamiento se sitúa en una zona de cierto alivio pluviométrico.